Cuando cambiar el colchon

Los colchones, al igual que todas las cosas en la vida, tiene una vida útil y luego de cumplirla requieren un reemplazo. ¿Cómo saber si mi colchón ya no sirve? Aquí te damos algunas pautas a tener en cuenta para identificar el momento en el que ya deberías cambiarlo.

¿Cómo saber si mi colchón ya no sirve? – Signos de deterioro

Los colchones se diseñan con algunos objetivos en mente. Están hechos para proporcionar un apoyo firme pero suave, y permitir un descanso saludable. Esto es especialmente importante para los colchones ortopédicos y los que suelen recomendar los médicos a personas con necesidades especiales, como es el caso de los colchones de viscoelásticos o los colchones antiescaras.

Signos que se evidencian en el usuario

Cuando un colchón se encuentra en mal estado estos efectos beneficiosos para el cuerpo empiezan al revertirse, y los cambios son notorios enseguida para el usuario. Algunas cosas a las que prestar atención:

  • Te levantas cansado o ya no descansas tan bien como antes: Con el paso del tiempo los materiales van perdiendo sus propiedades y esto significa que ya no podrán darle al cuerpo el mismo confort que cuando era nuevo, lo cual impide que puedas descansar plenamente.
  • Te levantas con dolores y contracturas: Por la misma razón, el colchón podría empezar a lesionarte o hacerte dormir muy incómodo por una mala postura, ocasionando molestias musculares.
  • Tienes reacciones alérgicas: Podrías experimentar reacciones alérgicas de distinta intensidad por la acumulación de humedad (que forma hongos), bacterias y ácaros.
  • Tienes dificultades respiratorias: Las resinas y espumas liberan partículas cuando el material se deteriora. Si se inhalan pueden causar irritación de las vías respiratorias, sobre todo en personas con problemas de asma o similares.

Signos que se notan en el colchón

Conforme se vaya dañando nuestro colchón podremos empezar a notar defectos a simple vista. Estos signos son los que se identifican con más facilidad y nos hacen saber que ya es tiempo de un cambio.

  • La superficie del colchón presenta hundimientos: Cuando los materiales pierden sus propiedades una de las primeras consecuencias es que ceden ante la presión que le ejerce el cuerpo y ya no consiguen recuperar la forma.
  • El recubrimiento del acolchado está gastado o rasgado: Las telas pierden flexibilidad con los años. Con el peso del usuario y los movimientos que hace arriba del colchón se pueden generar pequeños desgarros. También puede observarse el efecto sobre las costuras en los bordes, cuando aparecen hilos cortados o puntos flojos/sueltos.
  • Hay sensaciones raras: Sucede principalmente con colchones de muelles. Cuando los anclajes de los resortes ceden por el peso y el movimiento constante los muelles pueden quedar apoyados directamente en el acolchado. Es notorio porque el extremo del muelle puede hincar el cuerpo, o rasgar el acolchado y provocar cortes en la piel.

La próxima vez que te preguntes ¿Cómo saber si mi colchón ya no sirve? recuerda los consejos y observaciones que hemos compartido contigo y sabrás cuándo ha llegado el momento de cambiarlo.

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